domingo, 19 de junio de 2016

Probando y volviendo (San Martín y Cancho de los Muertos)



Probando y volviendo (San Martin y Cancho de los Muertos)

Después de 6 meses de parón escalador por motivos varios… renqueante de lesión de hombro al principio, luego hostión esquiando, neumonía y al final lo único agradable, el nacimiento de mi segunda hija, Valeria. Todo quita y todo da… sobre todo unas ganas enormes de tocar roca, estaba como niño que va el primer día a vivir una aventura en el bosque.

San Martín de Valdeiglesias (12/6/16)
 
Quedamos tempranito para no perder las buenas costumbres. La idea era conocer la escuela de escalada de La Ermita de La Virgen de la Nueva. Esta escuela es una sucesión de sectores que rodean al Cerro Almodón al borde del embalse de San Juan. La zona está muy chula, escalar con vistas al embalse tiene su gracia… aunque en verano puede apetecer más echarte un baño que dorarte en la roca.
Sector Romería III
Comenzamos en el sector Romeria III, zona facilita para retomar las sensaciones de lo que es esto de escalar. Hicimos por orden:
1-Espolón Luisal, IV+. Muy guapo el espoloncito con mucho cacho, mas intimidante desde abajo que luego cuando te metes.
2-Diedro del Pino, IV+. Chulo pero el paso del pino por debajo, es algo raro.
3-La musgoplaca, V+. Quizas le quitaría el +, solo tiene duro el pasito del techo y luego un poco por encima una especie de “paso de barra”… bueno según se haga, así me salió a mí. Destacar algo arenosos los primeros pasos.
4-Techo de la Cornicabra, V. Muy fácil excepto el techo que tiene su truquillo para dar el paso porque sino te puedes petar buscando.
Todas las vías más o menos bien chapadas con descuelgue.

Siendo las 11 de la mañana, ya atizaba el solazo con fuerza. Nos movimos al sector que esta orientado a SO, Romeria II, esta justo a la izda de Romeria III aunque debes dar un pequeño rodeo para subir. Aquí nos sorprendio lo vertical de las vías y la apariencia bastante dura. 

El croquis de Braulio Exposito marcaba 6as, V+ y algún 6b. No nos poníamos de acuerdo ya que la primera via por la izda parece bastante mas dura y yo le daría más grado. Hicimos:

5-Pichimán, 6a. Bonita via, que entra algo desplomada y luego sigue con buenos agarres pero vertical a salir por una fisura diagonal a izdas hasta la reu.
6-¿6ª+/6b? Probamos la que hay justo a su derecha y es parecido el inicio, luego pasitos en regletitas y la salida es muy rara, o sales por la misma fisura diagonal de Pichiman o sube bastante de grado.
Sector Romeria II

Descolgando
7-. Naranja mecánica, 6a(6b por la placa). Ya que teníamos la reu, montamos top y no nos íbamos a quedar con las ganas de probarla. La salida ya te pone en situación, desplome, buen canto al menos pero un paso muy duro y algo de equilibrio. Luego continuar por la filo de la izda. Yo me emperre en sacarla por medio, por donde van las chapas y me pete totalmente.
Comimos un poco porque ya daba el sol en este sector y fuimos a ver otras zonas que estuvieran a la sombra. Nos acercamos a Peonias… muy guarrete el sector, con mucho musgo.

Sector Norte... a la sombra pero muy duro
Luego el sector Norte, que sube mucho de grado… para estar fuerte. Fuimos rodeando en busca de algo fácil pero esta zona es bastante dura, con lo que al final... solazo, cansancio y ganas de tomarnos la birra… dimos por concluido el dia de escalada, con proyectos pendientes, sobre todo en el sector Mirador Romantico, con varias vías de longitud y muy buena pinta, como la me gusta hacerlo lentamente. 

Muro de la Me gusta hacerlo lentamente


Cancho de los muertos (18/6/16)

Tocaba retomar la escalada clásica… y que mejor opción que volver a la Pedri. Despues de las polémicas resctricciones en horarios de entrada-salida, baños… quedamos prontito, para no tener problemas. Esta vez el compañero de cordada fue el señor Piña, que hacía tiempo que no coincidíamos. Le propuse las clásicas del Cancho de los muertos, a las que tenia ganas. La curiosa historia del risco ya la conté cuando fui con Nacho a conocer este risco. La aproximación también algo dura ya llegas con el calentamiento hecho. Como la otra vez llegamos y había una cordada en la Sur clásica, así que nos preparamos, esperamos un poquito porque el segundo iba algo lento, y empecé yo… para coger sensaciones metiendo cacharritos.

Magnifica cara sur del Risco del Cancho de los Muertos
Los primeros pasos siempre cuestan un poco, pero a medida que avanzaba me iba encontrando a gusto, incluso los últimos pasos que recordaba más duros, los disfrute y me salierón relativamente fácil. Aún así sigo dándole el V a este largo que dan de IV+.

En el ultimo paso del primer largo de la Sur
Subió Piña sin despeinarse y disfrutando de este largo bonito y sencillo. Cambiamos y salío a por el segundo largo, muy cortito y fue a coger las setas en vez de ir por la placa. No da tiempo a ponerse y ya estas en la cima de este risco que parece una atalaya de toda la Pedriza.
Rapelamos hacia el NO desde la U química donde teníamos la reunión, y vimos las distintas vías de la pared desplomada que tienen una pinta estupenda… estupenda para estar muy fuerte. Como íbamos a por las clásicas, no podía faltar, el Diedro Norte. Recordaba cuando lo hice con Nacho, y las miserias que pase… madre que misterio y de segundo. Ahora esperaba subirlo con dignidad. Le lie a Piña para que se lo diera él... para que coja confianza y cabeza, que realmente es lo único que le hace falta para escalar lo que quiera, porque el tio esta más fuerte que el vinagre.
Diedro norte por la variante Pedro Gomez

Empezó por el bloque que hay al lado para hacerlo más “normal”. El primer paso empezó a pensárselo, subia, bajaba, subia bajaba… recordé que en esa entrada al diedro yo acere de un friend… era un paso duro y raro. Al final protegio bien con un friend a cañon y se tiro a por el diedro. Unos pasos de arrastrarse  y enseguida se salía a derecha para salir por la variante Pedro Gomez, que tiene un diedrito muy chulo con regletilas y setas que lo hace disfrutón.
En el bonito diedrito de arriba
Entré yo y si pensarlo mucho me tire a por el diedro. Cuestión de colocarse, entre bastante decente, y fui subiendo buscando esos piececillos que hay por los bordes para no ir tanto por dentro, que se hace más duro. Llegue al “cruce” entre la norte y la variante, descanse un poquito, y ya me lie a por las regletillas que te daban para salir al diedrillo superior donde hay un clavillo y ahora sí, disfrutarlo como nunca… que bueno… algo petado de brazos pero me salio medio decente… también de segundo todo se ve con otros ojos.

Plaquita Pepe viaja a Pinto... para ir probando

Rapelamos again y dijimos de darle a la via Pepe viaja a Pinto, un V+ de placa.  La verdad es que es V+ pero el cambio de agarres buenos y vertical del Diedro norte a la finura de la placa, nos dio un plus de dificultad. Luego la primera chapa esta casi en el descuelgue… que misterio. El paso esta de la 1ª a la 2ª chapa, adherencia pura, después es mas disfruton con una especie de falso canalizo que enseguida llegas al descuelgue. 

vistas hacia la Pedriza posterior
Con todas estas emociones y el bote de la adrenalina gastado, nos fuimos para tomar la cerve reparadora y charlar de futuros proyectos que a ver si van saliendo.

martes, 8 de marzo de 2016

Regreso a Gredos



Regreso a Gredos (4,5/3/16)

La actividad la teníamos prevista para el finde anterior pero la nevada iba a ser importante, por lo que decidimos pasarla a este, con el anhelo que luciera un sol radiante. Pero no fue así. 

Ambientazo Gredense del día siguiente
Con tantas páginas webs, te vuelves loco mirando y remirando. Cada día cambian la probabilidad de precipitación, la temperatura de cumbre, la velocidad del viento en cumbre, la visibilidad, la isoterma de 0ºC. También se mira la previsión en el sistema montañoso, en el pueblo de abajo, en la región en general, la tendencia de distintos modelos. Tanta información te da más dudas. Ninguna página se pone de acuerdo al 100%. Al final vas al monte como los pioneros, ¡A ver si hace bueno!

Buen recibimiento Gredense
Con este deseo nos plantamos en la Plataforma el viernes a las 19:00. Durante el viaje la lluvia nos interrumpía de vez en cuando, la charla ilusionante de los proyectos que teníamos. La primera impresión al abrir la puerta del coche no fue muy buena. Un viento helador nos recibió para dejarnos con esa incertidumbre de que nos encontraríamos mañana. Hoy “simplemente” era subir al refugio a cenar y dormir. La aproximación como siempre hasta la Laguna Grande es pesada. Si además le añades el fuerte viento y la ventisca ocasional que nos acompañó durante el recorrido, hacen del previsto paseo a la luz de la luna, una excursión dura y exigente.
Llegamos al refugio con la luz de los frontales, a las 21:45, dos horas y media. Hubo dudas en el ocasional refugiero para servirnos la cena. La amabilidad no la conoce, debe ser que con frío no pasa por allí, o se la ha había llevado Oscar, el refugiero habitual.
La sopa nos calentó por dentro y mitigo el frio que nos había acompañado. Colocamos la mochila, para mañana tener el material listo y salir temprano. Nos levantamos a las 6:00 y parecía que no se oía el viento. Impresión equivocada dentro de aquellas paredes. Un pequeño desayuno sin leche caliente, por no subir el hornillo, y nos vestimos de montañeros. Salimos del refugio con el arnés y los crampones puestos. El frontal en la frente nos iluminaba los primeros pasos. Seguimos las huellas que se dirigían entre grandes bloques rocosos a la Hoya Antón, con la primera intención de escalar La Norte del Almanzor. La noche anterior habíamos hablado que si el viento era muy fuerte desestimaríamos la opción de subir al Almanzor y nos quedaríamos haciendo alguna cascada por la zona de abajo. Tras una hora de aproximación y con las famosas cascadas a nuestra izquierda, decidimos no hacer la Norte y quedarnos a escalar alguna de estas famosas cascadas de hielo.

Preparando la GOPRO... sin pilas.


Subimos hasta sus pies, y decidimos, o decidi empezar por la Chachi Falls. Una cascada de III/4 de dificultad. Quizás demasiado para mí a priori, pero hacia dos fines de semana me había encontrado muy bien en una cascada por Peñalara, dándome unos pasos muy finos en mixto. 
Mirando a las Chachi Falls

Creía tener la cabeza bien puesta, pero al empezar a pinchar el hielo, vi que no era así. Además mis brazos me dijeron que no habían pasado por el roco hacía mucho tiempo y que no estaban para florituras. Tras unos inicios titubeantes y después de colocar un tornillo, decidí dar marcha atrás y bajarme. Decisiones difíciles porque implican asumir que el miedo te ha podido, aunque también hay que saber renunciar a tiempo, para volver más preparado y mas mentalizado para afrontar estos retos.

Metido en faena, probando el hielo y renunciando.
Lo demás pueden ser excusas, manos muy frias, brazos cansados antes de empezar por no subir pies y no “despegar” del suelo, viento incesante helando cada parte de la piel que estuviera descubierta. Podría seguir pero la verdadera razón la sé, y es que el miedo otra  vez me pudo en Gredos.
Desde que un año me enrisque bajando del Morezón a la Laguna, en el estrechamiento llamado Canal de la Mina, aunque el resultado no fue trágico, siempre voy a Gredos con mucho respeto, quizás demasiado y el subconsciente me dice que debo ser prudente. Subconsciente o consciente, lo único que queda es la propia decisión, de la que se deben sacar conclusiones. 

Araña, Yo sucio, Hercules y "lo nuestro"
La primera conclusión la saque en ese mismo instante de renunciar a escalar la Chachi Falls, y no era otra que debía escalar. Escalar, escalar otra cascada más sencilla para coger sensaciones y no irme de allí con el rabo entre las piernas. Elegimos una cascadita que desde abajo se veía más tumbada, aunque luego era dura.

Empezando la pseudoHercules

Empecé bien y tras meter tres tornillos, descanse en este último. Visualice lo que me quedaba por arriba y parecía que tras un resalte más se salía a una pala de nieve y luego había una repisa que era común con la parte intermedia de la famosa cascada Hércules. 

Dandole un poco
Continúe con buenas sensaciones pero iba buscando algún sitio para montar reunión. Tras la campa de nieve que se iba empinando poco a poco hasta la salida,  y llegar a los 60-70º, no había repisa. Me sorprendí al ver una travesía de aquellas de ver y tragar saliva. Visualice la roca, intentando montar alguna reunión pero no veía más que una fisura donde entrarían unos friends tras toda la espeluznante travesía. Así que nada, dándole adrenalina al cuerpo, metí un tornillo tranquilizador antes de salir de aquella campa de nieve, y fui poco a poco avanzando  a golpe de piolet y crampones, hasta llegar a esta incomoda reunión. Meti tres friends y un tornillo. Una vez montada la reunión, rápidamente barajé las opciones de cómo bajar de allí. La plancha de hielo que tenía por debajo, parecía buena para hacer puentes de hielo. Probaríamos como quedarían y solo habría que abandonar un par de cordinos.
Subierón Jose y Piña, mientras les recogía mis pies parecían cubitos de hielo y empecé a preocuparme. No quiero pensar que sensaciones deben sufrir Himalayistas. Una vez todos juntos, monte los abalakovs con el tornillo más largo. Fue bien, en 3 tres intentos, dos buenos puentes de hielo, sin tardar más allá de quince minutos. Los probé colgándome y parecían fiables. Puse los friends por arriba para redundar seguridad, pero no hizo falta abandonar ninguno. Al menos recursos para salir de atolladeros si me quedan…jeje. Rapelamos sin contratiempos y deseando refugiarnos del viento helador que nos había minado la moral y las ganas de intentar cualquier otra escalada. 

Moñeando

"disfrutando"

Bajamos de allí disfutando de magnificas estampas. Los Tres Hermanitos se asomaban cuando las nubes les dejaban y recordamos ascensiones mucho más calidas. 

Los Hermanitos y el Perro que fuma
El ambientazo era espectacular, pero el frio también. Frio, mucho frio, quizás no haya pasado tanto o no lo recordaba. Son sensaciones que se olvidan con facilidad cuando el cuerpo vuelve a entrar en calor.
Volvimos al refugio, y vuelta a la Plataforma entre alguna risa para olvidarnos del cansancio. Ya en Hoyos, en el Bar La Galana, nos tomamos la birra y comimos un menú para entrar en calor. Nos reímos con los chupitos de sobremesa y concluimos un día y medio de buena actividad invernal, pasando miserias, pasando frio, pero superando dificultades, compartiendo vivencias, alegrías y echándonos unas risas entre colegas.
Como siempre Gredos en invierno no defrauda.

Cascadas por Peñalara



Cascadas por bordillos de Peñalara (20/2/16)


Salimos con dudas entre aproximar  con los esquís o no por la reciente nevada. Como era previsible se llenaría el parking de Cotos, pero quizás no tan temprano. Llegamos a las 7:20 y aparcamos en la línea del centro y bastante abajo.
Salimos con las focas puestas y la nieve estaba en buenas condiciones. Llegamos a la Laguna sin más contratiempos, y al desviarnos hacía las Lagunas de Claveles empezamos a comprobar que la nieve estaba muy blanda ¡¡menos mal que trajimos los esquís!! Llegamos al colladito desde donde se ven las lagunas y  subimos al primer escalón de los bordillos de Peñalara. Se veía alguna cascadilla ya formada y no tardamos en cambiar esquís por piolos. 
Cascadilla que hicimos
Nos dirigimos a una cascadilla que parecía bien formada, pero que al meterme comprobé que el hielo estaba nivel pescadería, con lo que me fuí hacía la parte de roca, para hacer un mixto de protección “de aquella manera”. Venciendo mis miedos tire con unos pasitos finos y lo logre sacar bastante decente, cogiendo moral para próximas empresas. Monte una reunión con un friend y un clavo y subió Jose. Descendimos por un corredor paralelo por el que se podía bajar sin dificultad, aunque como siempre con precaución.

Nos fuimos algo cansados a una zona un poco más lejana, buscando algún otro reto. Divisé el corredor-diedro al que le tenía echado el ojo. Estaba impresionante, pero con el calor que hacía no nos atrevimos a meternos. Localizamos una pequeña cascadita que tenía pinta de no durar mucho, por lo que montamos un top en un bloque por encima y le dimos. Era cortita,  unos 10m pero muy vertical y con una salida curiosa porque no había hielo y se tenía que ganchear con los piolets en la roca. Entre yo, y la saque tras varias “colgadas”. Después fue Jose y como se preveía al pinchar hielo se desmoronó un gran bloque que le paso por encima… menos mal que ibamos en top. 

Para otro dia pequeños corredores
 
Con un poco mas de hielo estaría espectacular
Desmontamos y comentamos, que para ser el primer día no estaba mal. Aún nos faltaba la vuelta, que entre poner focas, quitar, poner, nos pegamos la soba padre.


Sol y calor... un poco más de frio por favor.
Al menos tuvimos nuestra ración de disfrute en la bajada de la pista que baja la normal de Peñalara para terminar con buen sabor de boca una jornada de esquí-alpinismo.