Retorno
a los origenes. Galayos (28-29/6/14)
La
primera intención como casi siempre se me va de las manos… mucha ilusión por
escalar pero luego el cansancio, el tiempo empleado o simplemente las ganas,
echan para atrás mis grandes previsiones y nos quedamos en “pequeñas” y
disfrutonas escaladas: La Rivas-Acuña
a la Punta Mª Luisa, la Sur de la Apretura al Pequeño
Galayo y la GAME a la Punta Tonino
Re.(los mejores croquis en viaclasica.com).
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Galayos como siempre... ESPECTACULAR!! |
En
mi primer Galayos, escale… bueno,
mejor dicho… me restregué por la
Rivas-Acuña
y luego medio escale el
Pequeño Galayo,
con el escaqueo del último largo… y la
GAME,
ni de coña… habria pasao más miedo que un adolescente en la película de viernes
13. Pese a las miserias con las que escale, ese primer contacto con
Galayos, me marco un punto de inflexión
en mi afición a la escalada, con lo que ahora iba con ganas para saldar las
cuentas pendientes. Dos años más tarde había llegado el momento para
liquidarlas,
y a la vez era la primera
incursión en estos aéreos parajes de mi colega Jose, que se estrenaba en
Galayos.
El
hecho es que mi mujer se había cogido unos días y se iba a la playa con la
peque y tenía el finde libre… ¿qué mejor opción que escalar? Así que lie a Jose
para pasar un finde Galayero. Nos fuimos el viernes y llegamos algo tarde. A
las 20 salimos del aparcamiento del Nogal. Al final acertamos, porque
recordando el año pasado que pasamos un calor de morirte en la subida, este año
subimos con buena temperatura y a la sombra, además arreándole… nos plantamos
en el Refugio Victory en 1h50’.
Creyendo que casi llegaríamos tarde para cenar, pues al final era pronto y la
cena la sirvió a las 23!! Algo tarde… aunque cada día nos sorprendía David, el
refugiero. La noche fue algo fresca pero dormí más o menos bien. Jose pasó algo
de fresco porque el saco no era muy bueno y además no tenía funda de vivac…
pero al día siguiente lo paso peor… en Galayos
siempre “refresca”.
Nos
levantamos, desayuno lento y a plazos, y nos presentamos a los pies de la Punta María Luisa a las 9. Creía
buena hora para hacer la Rivas-Acuña
y luego la intención era seguir el cresterio para salir por el Torreón. Así que nos metimos un primer
largo fácil hasta la brechita en la que la vez anterior pase mis primeras
miserias viniendo desde el otro lado. Este primer largo fue un paseíto para
calentar. Seguí el segundo largo, donde había que empezar a apretar. Recordaba
algún paso pero al ir de primero se nota que tienes que ganártelo… aquí no se
regala nada. Un paso algo durillo para meterte a una canal y continuabas hasta
llegar al puente de roca característico, donde se montaba la R2. Ahora le
tocaba a José, un largo muy chulo. Se metió el paso de decisión algo abajo y
gorileo un poco al pisar musgo. Después pillo la zona de clavos, donde puede
ser mejor montar la reunión para que no roce tanto en la última parte. Cuando
subí yo recordé la zona de la placa que es donde hay que apretar. Dos años
atrás pase un miedo terrible y unas miserias importantes… y yendo de segundo!!
Ahora también fui de segundo pero nada que ver, disfrute los pasos y los saque
bien, no sin apretar claro.
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Terminando la Rivas-Acuña |
Llegue a la R3, y comencé el último largo, muy
disfrutón y superaereo, un par de pasos de apretar y ya salías al espoloncillo
con buenos pies y CIMA!!! Qué buena escalada!!
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Cima de la Pta MªLuisa |
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CIMA |
Era las 13, parecía que íbamos
bien, pero mientras comimos algo, montamos un rapelillo para bajar a la brecha,
nos pusimos en ensamble, y bajamos a la brecha donde se inicia el cresterío, se
nos fue otra hora y algo… no se que hicimos. El caso que era las 14:30 y no
veía claro que termináramos la cresta, ya que no la conocía. Mirándolo objetivamente,
creo que si la que hubiéramos sacado, pero eso sí, yendo deprisilla, sin
pararnos casi, sin bacilar, encontrando todos los pasos, trepes, destrepes más
o menos a la primera… es decir, si lo hacíamos, lo íbamos a sufrir en vez de
disfrutar, y como tantas veces digo, venimos a la montaña a disfrutar… con un
poco de sufrimiento, pero a disfrutar. Así que tomamos la directa y descendimos
hasta las argollas del rapel… o rapelazo.
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Saliendo para el rapel |
Rapelemos los dos y para variar
cuando hablo sube el pan… le comento a
Jose que nunca se me han enganchado las cuerdas en los rapeles… vaya
boquita!!, al tirar… zas!! Enganchada la cuerda bastante arriba…arrrr!! Que
putada!! Qué hacemos? Pues vamos a trepar un poco a ver. Cogimos la otra cuerda
y empecé a escalar, me metí un paso apretando un poco y comprobé que la cuerda
hacia ahí una ese entre dos piedras, y por ello no bajaba mas, la libere y bajo
desde arriba… ufff!!, bueno a ver si me estoy calladito. Monte un cordino en un
puente de roca y rapelé ya para bajar hasta abajo, aunque con un poco de maña,
se podía destrepar.
Las 15:30,
comimos un poco en el refugio, nos relajamos y le comenté a Jose de hacer
alguna escalada cortita, para la tarde. Miramos el librillo y barajamos hacer el
Gran Diedro del Gran Galayo, la Oeste o la
Sur en el Pequeño Galayo.
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Pequeño o Gran Galayo... que elegimos? |
Al final me dijo Jose que prefería meterse en
alguna que yo conocía, así que tocaba la
Sur de la apretura, con la cuenta pendiente que tenía en el último largo,
un V+ apretao, que me escaquee en su día. A las 17:00 estábamos a pie de vía.
Empezó Jose el diedro disfrutón y la reseña seguía hacía la izquierda, pero
Josele ni corto, ni perezoso, se metió antes, en una fisura bastante más
apretada que el IV+ que indicaba el croquis. El caso es que cuando llego arriba
en una repisa, se dio cuenta que no era por allí. Me lo cantó y subí yo hasta
allí comprobando los pasos que se había metido. Llegue y tire yo, haciendo una travesía
algo misteriosa, pero fácil hacia la derecha y enseguida por terreno fácil (IV)
llegue a la R2 con un clavo que reforcé.
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Llegando a la R2 |
Se veía la chimenea característica del
siguiente largo, le indique que tenía que ir por ahí y continuar hasta salir a
una repisa desde donde se veía el refugio.
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En la repisa con vistas al refugio |
Lo sacó bien y subí yo el ultimo
largo fácil de III+/IV.
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Bonitas vistas |
Nos plantamos a los pies de la baravesa final. Me
tocaba… el comienzo de este largo eran unos pasitos majos, y me coloque debajo
de la baravesa, allí coloque un friend bien alto y dude de cómo entrar, seguí
dudando, no lo veía, volví a dudar… uff me cuelgo… repase… tiré un poco y me
coloque para empezar la baravesa… que paso más raro!! Una vez debajo de la
baravesa propiamente dicha, metí el gris (6DMM) bien alto y me di unos pasos, metí
el azul (5DMM) y di dos pasos más y salí… buen apretón!!
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Despues del apretón |
Seguí un poco entre un
canalizo para colocarte en la cadena del rapel, un poquito debajo de la cima.
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Jose despues de la baravesa |
Que cima más guapa, como en otras muchas de Galayos, esta era aérea, aérea.
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En la exigua cima del Pequeño Galayo... con la nubes amenazantes |
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Mirada hacia el torreón |
Rapelamos,
destrepamos con despiste incluido y volvimos al refugio a las 21, donde esta
vez, David nos tenía preparada ya la cena… buena y en cantidad.
Con amago de
lluvia al principio de la noche, nos levantamos algo más tarde, sobre las 7:30
y ya pensando en la GAME a la Punta
Tonino Re, vía que me quedé con ganas cuando la hicieron hace dos años Chus
y Nacho.
Nos plantamos a pie del característico diedro del primer largo a las
9:30. Hacía frio e íbamos con tranquilidad, para que entrara un poco el día.
Negociamos los largos y empecé yo. El primer paso algo raro, en frio, te pone
en situación… va a haber que apretar!! Saque los primeros pasos, con lentitud,
pero con tranquilidad… despacito pero con buena letra. El diedro era peleón,
algún clavo te daba la vida. Era de buscar el mejor sitio, ver la forma de
subirlo, moverte un poco, porque recto salía muy duro. Lo bueno que se protegía
muy bien. Llegue a un paso con una piedra empotrada, que me pareció durillo y
quería dosificar, así que me colgué un poquito. Lo supere fácil y ya termine
saliendo hacia la izquierda con algún paso aéreo, hasta la R1 con dos clavos. Al momento me di cuenta... caguen!! se me olvido la camara!! alguna con el movil y poco más.
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Saliendo al 2ºlargo |
Subió
Jose y continuo el siguiente. Tiro demasiado recto abriendo la variante
“Josele”, por una plaquita muy aérea aunque fácil, pero más dura que el III que
marca el croquis. Así que hizo una ese muy fuerte y antes de seguir montó
reunión y subí yo. Vimos por donde seguía la vía y continuo Jose hasta la R2
oficial, que monto lazando un bloque a los pies del muro del siguiente largo.
Me tocaba… al verlo me recordó al muro del Espolón
Manolín, quizás más corto pero igual o más aéreo. Con algún paso duro, pero
bien protegible me fue saliendo, con pasos bonitos, de moverte por las fisuras
que tenía el muro. Llegue a la R3, que largo más guapo!! Muy aéreo!!
Espectacular!! Estaba la reu en una repisita muy estrecha, desde donde se veía
bien el techito por donde salía el siguiente largo. Llego Jose comentando que
era un largo muy difícil… y no hacía más que mirar al siguiente. Con el rostro
impregnado de preocupación, yo le decía coñas, o alguna tontá para que se
relajara, que si llevate una florecita para tu chavala, que si está lleno de
clavos… el caso que se puso a mear porque el cuerpo se lo pedía antes de
comenzar el último largo. Empezaba en unas repisitas y ya te metías al turrón.
La visión del aéreo espoloncito impresionaba bastante. Este lo tenías que dejar
a izquierda y meterte hacia el techito y continuar ya por el diedro. Cuando vio
los clavos la cabeza le empezó a funcionar y lo escalo muy bien. Yo me relaje
tanto que me di unos paso muy malos, me colgué, tire de cinta… guarreo total…
estaba en off. Me pareció muy duro… no me pongo de acuerdo con Jose… me dice
que los que abrí yo eran más duros, y yo
que no… conclusión… creo que al ir de primero vas mucho más concentrado y por
ello puede parecerte más fácil, o mejor dicho… menos difícil. Termino el largo
metiéndose por el canalizo a la derecha del espolón… se supone que va por el propio
espolón… otra variante Josele pero aquí fue a lo fácil… y CIMA!!! Qué buena!!!
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Cima con vistas al torreón... |
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Y con vistas al Gran Galayo |
Nos aupamos a la propia cima ya
que la reu estaba un par de metros por debajo… selfies, tontas y variedades… y
ahora a por la segunda parte… el descenso.
La idea era hacer el rapel inicial y meternos a la Sendero de Comanches de la Punta Don Servando… pero estábamos
cansados del finde y queríamos una cerve en vez de otra vía. Así que al lio del
rapel. Montamos las dos cuerdas, sin saber por dónde bajaríamos exactamente, lo
único que teníamos que ir hacia la canal de la
Punta San Servando. Baje unos 25m y vi que había un cordino en un pte de
roca, muy bueno para montar otro y bajar hasta un callejón… desde el que
tampoco sabíamos si se podía destrepar o no. Un poco de aventura… bajo Jose
hasta donde me encontraba… montamos el otro rapel y llegue al callejón. Mientras
rapelaba Jose investigue un poco… a la derecha según bajábamos…o se hacía un rapel
muy largo o muerte… me dirigi a la izquierda… subí un poquito, me asome y parecía
destrepable hasta pie de la Pta Margarita
y esperando enlazar con el destrepe del Torreón.
Terminó de rapelar Jose, comimos algo y salimos… como siempre en Galayos… al destrepe misterioso. Fuimos
destrepando y vimos la gran piedra tumbada que apoya en la base de la Punta Margarita… bueno terreno
“conocido” ya que enlazamos con el destrepe del Torreón… pero uff esto va por aquí… joder me sonaba que era
misterioso, pero no tanto… mira que bloque más chulo… para qué sufrir… lacee el
bloque y rapel al canto… nunca mejor dicho…seguro que alguno me lo agradece… o
si es muy purista quita la cinta… pero bueno 15 m de rapel y ya nos metimos en
la última parte del destrepe, que con cuidado llegamos a “tierra”.
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Selfies y tontas con la Pta Tonino Re |
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Con el torreón |
Recogida de
mochilas… mejor dicho… mochilones… ay!! como pesan!! Y para abajo pensando en
el chuletón que nos íbamos a meter, aunque esta vez nos fuimos al restaurante El Fogón, bajando a Guisando, igual de rico, y descubrimos una zona de baño para llevar
a las familias… mucho menos cansado que subir al Victory.
Echando una mirada atrás, la repetición, que muchas
otras veces te deja un sabor amargo por no haber conseguido los objetivos a la
primera en muchas facetas de la vida, en esta ocasión, sin embargo, me ha
dejado ese sabor dulce… de comprobar que el paso del tiempo, ha servido para
coger experiencia, mejorar mi técnica y sobre todo afianzar el coco ante la
verticalidad Galayera, aunque miedo se sigue pasando…jeje.
Así,
el finde resulto ampliamente satisfactorio en lo deportivo y en lo mental, que en
ese punto Galayos siempre tiene algo…
que no sé describir…un poco de misticismo, mezclado con ese aroma de lo
clásico, con lo invulnerable de las montañas, que hace que sientas la esencia
de la escalada… o al menos eso me parece a mí … y no fume nada…jeje.
Como
siempre deseando volver… y a ver si algún día me hago hombre… en la
Underground-Malagón.